(En este post aprovecho para corregiros y exponeros como es la ciudad XDD)
Fingolion atravesó las murallas que encerraban la ciudad formando un gigantesco cuadrado. Al entrar quedó maravillado, pues era mucho más hermosa por dentro que por fuera. Al atravesar la puerta, Fingolion se encontró con una amplia avenida de la que no se veía el fin, y por la cual circulaban multitud de personas.
La avenida tenía en el centro hermosas fuentes de plata líquida, que los sabios llamaban mercurio. Alrededor de estas fuentes había hermosos árboles de hojas de oro y plata que asombraban a quienes los veían, pues la luz reflejada en sus hojas recordaba a la mezcla de las luces de valinor.
A medida que caminaba por la avenida Fingolion pudo darse cuenta de que de ella partían largas calles, algo menos anchas que la avenida, pero igualmente espaciosas. Estas calles cortaban la avenida perpendicularmente, formando manzanas cuadradas, que sin embargo en las esquinas presentaban hermosas terrazas redondeadas adornadas con multitud de flores.
Excepto por los heridos que iban y venían por las calles hacia las casas de curación, no se diría que acababa de librarse una batalla.
Cuando llevaban recorrida gran parte de la avenida principal, a su izquierda encotnraron un edifio majestuoso.
-¿Qué es este hermoso edifico? preguntó fingolion, a lo que la elfa respondió: es el senado del reino. En él se habla de los asuntos del reino. Si tienes oportunidad, lo conocerás.
Entonces siguieron caminando durante varios minutos más por la misma avenida hasta que llegaron al puerto. Era un gigantesco puerto que ocupaba toda la parte sur de la ciudad, con el mismo ancho que la muralla principal. En él había una gran flota, con velas blancas con un árbol dorado en el centro.
Llegados allí giraron a la derecha y tomaron otra calle amplia, a cuya izquierda siempre estaba el puerto. Varios metros más alante aparecía Ninque Mindon, la fortaleza de la ciudad de Andumar.
Sin embargo no llegaron a entrar, pues se encontraron con Iluvë, quien se paró:
-Saludos, Dwimordene. Desde lo alto de la torre te he visto luchar. Te estoy muy agradecido por el servicio prestado. Ahora iba a hablar con el rey de Lindaure, pero le voy a hacer esperar para invitarte a venir a mi palacio a contarme las nuevas que tengas, y para dar la bienvenida al extranjero que te acompaña. ¿Quién sois noble forastero que ha salvado a Arwen Dwimordene?
En siete horas la gloria de cada árbol alcanzaba su plenitud y menguaba otra vez en nada; y cada cual despertaba una vez más a la vida una hora antes de que el otro dejara de brillar.
Iluvë, Señor de Oësterd
Silpion, Webmaster de El Anillo de Poder