Nes autorizó a partir a la doncella, por lo que ella se marchò con un pequeño grupo de no más de diez soldados, que pudieran moverse rápido. Eran hombres y mujeres valerosos, con la capacidad de tomar certeras desiciones si perdìan a su capitan. Liriel nombró a Darlas su segundo y partieron durante la noche.
No salieron de la ciudad, sino ke recorrieron la costa hasta un sitio alejado de Ninque Mindon. Se toparon por poco con un campamento provisorio de orcos y Darlas enviò a uno de los hombres a investigar.

-Son de Crosis, pero, por lo que pude oir, están al mando de Matías, su principal lugarteniente...- dijo el explorador. - PArecía que esperaban a un grupo para enviar provisiones a la isla...
Darlas miró a Liriel.
-Atacaremos antes del amanecer. -decidió esta, tras meditar. -Tomaremos sus barcos solo si los vencemos... Tu, Forl, ve por vino a la ciudad... un tonel bastará; y avisa a Nes de lo que hemos sabido. Taron, tu acompáñale...
-Ke planeàis ,, señora?
-Ya lo vereèis...