Galadriel:
I amar prestar aen (El Mundo ha cambiado)
han mathon ne nen (Lo siento en el agua)
han mathon ne chae (Lo siento en la tierra)
a han noston ned gwilith.(Lo huelo en el aire)
Mucho se perdió entonces y pocos viven ahora para recordarlo.
Todo comenzó con la forja de los Grandes Anillos.
Tres fueron entregados a los Elfos inmortales, los más sabios y bellos de todos los seres.
Siete a los señores Enanos. Grandes mineros y artesanos de las cavidades montañosas.
Y Nueve... Nueve fueron entregados a la raza de los hombres... Que ansían por encima de todo el Poder.
En aquellos anillos residía el poder y la voluntad para gobernar a cada raza. Pero todos ellos fueron engañados... Pues otro Anillo más fue forjado... En la tierra de Mordor, en los fuegos del Monte del destino, el Señor Oscuro Sauron forjó en secreto el Anillo Regente para controlar a todos los demás. En ese Anillo descargó toda su crueldad, su malicia y su voluntad de dominar todo tipo de vida...
Un Anillo para gobernarlos a todos. Uno a uno, los pueblos libres de la Tierra Media fueron sometidos por el poder del Anillo.
Pero hubo algunos que resistieron. Una Última Alianza de Hombres y Elfos lucharon contra el ejército de Mordor. Y en las lomas del Monte del Destino libraron su batalla por la libertad de la Tierra Media. La victoria estaba próxima... Pero nada puede acabar con el Poder del Anillo... Y fué en aquel preciso momento, desvanecida ya toda esperanza, cuando Isildur, Hijo del Rey recurrió a la espada de su padre...
Sauron, el enemigo de los pueblos libres de la Tierra Media fue derrotado.
El Anillo llegó a manos de Isildur, que tuvo la oportunidad de destruir su mal para siempre. Pero el corazón de los hombres se corrompe con facilidad, y el Anillo de Poder goza de voluntad propia. Traicionó a Isildur hasta llevarle a la muerte.
Y aquellos hechos que nunca debieron caer en el olvido, se perdieron en el tiempo. La Historia se convirtió en Leyenda. La Leyenda se convirtió en Mito, y durante 2.500 años el Anillo pasó desapercibido. Hasta que cuando se presentó la ocasión encontró a un nuevo dueño... ¡Mi Tessoro! El Anillo acabó en manos de la criatura Gollum que lo ocultó en las profundidades de las Montañas Nubladas. Y allí, le consumió.
Gollum: ¡Él vino a mi! ¡Todo mío! ¡Mi vida! ¡Todo mío! ¡Mi tessoro!
Galadriel: El Anillo proporcionó a Gollum longevidad antinatural. Durante 500 años envenenó su mente; y en la lúgubre caverna de Gollum esperó. La oscuridad negó los bosques del mundo. Llegó el rumor de que una sombra crecía en el Este. El murmullo de un temor sin nombre. El Anillo de Poder lo percibió. Su hora había llegado. Abandonó a Gollum, pero algo ocurrió al margen de la voluntad del anillo... fue recogido por la criatura que menos cabía imaginar... Por un Hobbit, Bilbo Bolsón, de la Comarca.
Gollum: ¡¡Perdido!! ¡MI TESSOORO! ¡PERDIDO!
Galadriel: Pero pronto llegaría el momento en que lo Hobbits tendrían en sus manos el futuro de todos...
La Comarca... 60 años después
Gandalf: El camino sigue sin cesar... pero he de continuaar...
Frodo: Llegas tarde.
Gandalf: Un mago nunca llega tarde, Frodo Bolsón. Ni pronto, llega exactamente cuando se lo propone.
Frodo: ¡Cuánto me alegro de verte Gandalf!
Gandalf: No me iba a perder el cumpleaños de tu tío Bilbo.
Frodo: ¿Traes noticias del mundo exterior? ¡Cuéntamelo todo!
Gandalf: ¿Todo? Eres demasiado curioso para ser un Hobbit, de lo más antinatural. ¿Qué podría decirte? La vida del ancho mundo transcurre como en la pasada edad, ocupada en sus ajetreos, casi al margen de la existencia de los Hobbits... De lo que estoy muy agradecido. La largamente esperada Fiesta.
Feliz Cumpleaños Bilbo Bolsón
Bilbo: ¿Cómo está mi viejo amigo? He oído que va a dar una fiesta de especial importancia.
Frodo: Ya conoces a Bilbo, tiene a todo el pueblo alborotado.
Gandalf: Bueno, eso siempre le ha entusiasmado.
Frodo: Ha invitado a media Comarca.
Gandalf: ¡No me digas!
Frodo: Algo trama.
Gandalf: ¿Tú crees?
Frodo: Está bien guardad vuestros secretos. Antes de tu llegada, los Bolsón gozábamos de buena fama.
Gandalf: Sin duda.
Frodo: Nunca teníamos aventuras ni hacíamos nada inesperado.
Gandalf: Si te refieres al incidente con el dragón, yo no tuve nada que ver. Únicamente le di un empujocito para que saliera.
Frodo: A pesar de todo te han puesto la etiqueta de perturbador de la paz.
Gandalf: Vaya vaya...
Niños hobbits: ¡Gandalf! ¡Por favor! Fuegos artificiales, Gandalf...
Frodo: Gandalf... Me alegro de tu regreso.
Gandalf: Yo también, amigo. Yo también...
Prohibido entrar excepto por asuntos de la Fiesta
Bilbo: ¡No, Gracias! No más visitas, ni admiradores, ni parientes lejanos.
Gandalf: ¿Ni tampoco viejos amigos?
Bilbo: ¿Gandalf?
Gandalf: Bilbo Bolsón...
Bilbo: ¡Mi querido Gandalf! Qué alegría volver a verte.
Gandalf: Cumples ciento once años, ¿quien lo iba a decir? No te afectan los años.
Bilbo: ¡Pasa, pasa! ¡Bienvenido!, ¡Bienvenido! Qué te puedo ofrecer ¿Té?, o tal vez algo mas fuerte? Me quedan unas botellas de la vieja viña de 1296, muy buena añada, casi tan vieja como yo, embotellada por mi padre. ¿Te parece que abramos una?
Gandalf: Sólo té, gracias.
Bilbo: Te esperaba la semana pasada. No es que me importe mucho. Vienes y vas a placer, siempre lo has hecho y siempre lo harás. Me pillas desprevenido, solo tengo pollo frio y escaleche; queda algo de queso por aquí... nada, es muy poco; mermelada de frambuesa y tarta de manzana y vainilla, por algun lado... acabo de encontrar un poco de bizcocho de huevo.
La Montaña Solitaria
Bilbo: Puedo hacerte unos huevos si quieres.
Gandalf: Solo té, gracias.
Bilbo: ¡Como quieras! No te importa que coma yo, ¿verdad?
Gandalf: No no, claro que no.
Sacovilla: ¡¡Bilbo!! ¡Bilbo Bolsón!
Bilbo: ¡No estoy en casa! Tengo que alejarme de estos condenados parientes. ¡No me dejan ni un momento en paz! Quiero volver a ver montañas, montañas Gandalf, y encontrar un lugar tranquilo donde terminar mi libro. ¡Ah! ¡Té!
Gandalf: Te refieres a cumplir tu plan, ¿eh?
Bilbo: ¡Sí!, ¡Sí! Con todo detalle. Está todo previsto. Gracias.
Gandalf: Frodo sospecha algo.
Bilbo: ¡Claro que sí, es un Bolsón! ¡No un zopenco Ciñatiesa de Cazadura!
Gandalf: ¿Se lo dirás verdad?
Bilbo: ¡Sí!, ¡Sí!
Gandalf: Él te aprecia mucho.
Bilbo: Lo sé. Hasta vendría conmigo si se lo pidiera. Creo que en el fondo, Frodo sigue enamorado de la Comarca, de sus bosques y praderas, de sus arroyos ¡Estoy mayor Gandalf! Sé que no lo aparento, pero ya lo siento en mi corazón. Me siento fragil, disperso como mantequilla huntada sobre demasiado pan. Necesito vacaciones. Unas buenas vacaciones, y no espero volver. La verdad, no pienso hacerlo.
Bilbo: Del viejo Tobby, ¡La mejor hierba de la Cuaderna del Sur!
Gandalf viejo amigo, ¡Esto va a ser una noche memorable!
Bilbo: Gordo Bolger, me alegro de verte ¡Bienvenido!
Frodo: Anda Sam, saca a Rosi a bailar.
Sam: Creo que tomaré otra cerveza.
Frodo: ¡Ah no! Otra no. ¡Anda!
Bilbo: Y ahí estaba yo, a merced de tres monstruosos Trolls; y los tres discutiendo entre ellos sobre como nos iban a cocinar, si a la brasa, ensartados, o engullidos crudos, uno por uno sin cocinarnos ni nada. Se pasaron tanto tiempo discutiendo el cómo y el porqué, que el primer rayo de luz de sol apareció entre los árboles ¡Pluf! ¡Convirtiéndolos en rocas!
Merry: Deprisa... ¡No, no! ¡El más grande! .... ¡Corre!
Pippin: ¡Hay que clavarlo en el suelo!
Merry: ¡Ya está clavado!
Pippin: ¡Sí pero fuera!
Merry: Ha sido idea tuya.
Frodo: ¡Cuidado con el Dragón!
Bilbo: ¿Dragón?, tonterías! ¡Hace mil años que no hay dragones por aquí!
Merry: ¡Qué bueno! Hay que ir a por otro.
Gandalf: Meriadoc Brandigamo y Peregrin Tuk. Debí imaginarlo.
Hobbits: Bilbo Bolsón, unas palabras.
Frodo: ¡Que hable!
Bilbo: Mis queridos Bolsón, y Boffin... Tuk y Brandigamo... ¡Cabada! ¡Redondo! ¡Corneta! ¡Bolger! ¡Ciñatiesa y Ganapies! ¡¡Ganapie!!
¡Hoy es mi centesimo decimo primer cumpleaños!
Hobbits: ¡Feliz cumpleaños!
Bilbo: ¡Ay! ¡Pero ciento once años no son nada para vivir rodeado de tan excelentes y admirables Hobbits!
¡No conozco a la mitad de vosotros la mitad de lo que desearía, y lo que deseo es menos de la mitad de los que la mitad mereceis!
Yo... tengo asuntos que atender. Los he pospuesto ya demasiado. ¡Lamento anunciar que ha llegado el Final! Ahora me iré. Os dedico mi más sentida despedida. Adiós.
Gandalf: Te habrá parecido muy inteligente por tu parte.
Bilbo: ¡Vamos Gandalf! ¿Te fijaste en sus caras?
Gandalf: Hay muchos Anillos Mágicos en este mundo, y ninguno debería usarse a la ligera.
Bilbo: ¡Era una pequeña broma! Supongo tendrás razón, como siempre... Le echaras un ojo a Frodo, ¿Verdad?
Gandalf: Dos ojos, tan a menudo como disponga de ellos.
Bilbo: Le voy a dejar todo.
Gandalf: ¿Qué me dices de ese Anillo tuyo? ¿También lo incluyes?
Bilbo: ¡Sí!, ¡Sí! Está en un sobre que hay sobre la repisa. No... espera está... aquí, en mi bolsillo... Qué curioso, ¿eh? ¡Sí! claro, ¡porqué no! ¿Porqué no iba a quedármelo?
Gandalf: Creo que deberías olvidarte del Anillo.. Bilbo ¿Tan duro te resulta?
Bilbo: Pues, no... y sí! Llegó el momento.. no deseo partir sin él ¡Es mío! ¡Yo lo encontré! ¡Él vino a mí!
Gandalf: No hay porqué enojarse.
Bilbo: ¡Si me enojo es por tu culpa! ¡Es mííoo! ¡Mío todo él! ¡Mi Tessoro!
Gandalf: ¿Tesoro? Ya lo han llamado así, pero no tú.
Bilbo: ¡Pero a ti que te importa lo que yo haga con mis cosas!
Gandalf: Ya has tenido ese Anillo demasiado tiempo
Bilbo: ¡Lo quieres para tí!
Gandalf: ¡Bilbo Bolsón!, no me tomes por un hechicero del tres al cuarto! ¡No tengo intención de robarte! ... Sólo intento ayudarte. Todos estos largos años hemos sido amigos. Confía en mí, como antaño hiciste. Renuncia a él.
Bilbo: Tienes razón Gandalf. El Anillo debe estar con Frodo. Es tarde y largo el camino. Sí, llegó el momento.
Gandalf: Bilbo... El Anillo sigue en tu bolsillo...
Bilbo: He pensado un final para mi libro... Y vivió feliz para siempre... hasta el final de sus días.
Gandalf: Y estoy seguro de ello, querido amigo.
Bilbo: Adiós Gandalf.
Gandalf: Adiós querido Bilbo.
Bilbo: El camino sigue y sigue...
Gandalf: Hasta nuestro próximo encuentro.
Bilbo (voz en off): Es mío, Sólo mío. Mi Tesoro...
Gandalf: Acertijos en la Oscuridad.
Frodo: ¡Bilbo!
Frodo: ¿Se ha ido verdad? Llevaba tiempo advirtiéndolo, pero nunca pensé que lo haría. ¿Gandalf?
Gandalf: El Anillo de Bilbo. Se ha ido a vivir con los Elfos... Te ha dejado Bolsón Cerrado junto con todas sus pertenencias. Ahora el anillo... es tuyo. Guárdalo en lugar seguro.
Frodo: ¿Adónde vas?
Gandalf: ¡Hay asuntos que me requieren!
Frodo: ¿Que asuntos?
Gandalf: ¡Preguntas! Que necesitan respuesta.
Frodo: ¡Pero si acabas de llegar! No lo entiendo.
Gandalf: Tampoco yo. Guárdalo en secreto, en lugar seguro.
Gollum: ¡¡La Comarca!! ¡¡Bolsón!!
Gandalf: Año 3434 de la Segunda Edad, he aquí el relato de Isildur, Rey de Gondor y del hallazgo del Anillo de Poder. Ha llegado a mí, el Anillo Único será el legado de mi Reino; todo descendiente de mi linaje quedará atado a su destino, pues no arriesgaré daño alguno para el Anillo. Me es muy preciado, aunque fue ganado con gran dolor. El grabado de su banda comienza a extinguirse. La inscripción antes clara como roja llama prácticamente se ha desvanecido. Un secreto que ahora sólo el fuego puede desvelar.
Nazgûl: ¡Comarca! ¡Bolsón!
Maggot: No hay Bolsones por aquí. Están todos en Hobbiton. ¡Por ahí!
Frodo: Buenas noches Sam.
Sam: Buenas noches Frodo.
Gandalf: ¿Está a buen recaudo? ¿Está seguro?
Frodo: ¿Qué estás haciendo?
Gandalf: Extiende la mano Frodo, está frío... ¿Que ves? ¿Puedes ver algo? Nada. No hay nada. Espera Hay unas marcas.. Algo que parece élfico, no sé leerlo.
Gandalf: Muy pocos pueden. Es la lengua de Mordor, que no emplearé aquí. En la lengua común dice: "Un Anillo para gobernarlos a todos, un Anillo para encontrarlos, un Anillo para atraerlos a todos, y atarlos en las... Tinieblas! Éste es el Anillo Único, forjado por el Señor Oscuro Sauron, en los fuegos del Monte del Destino; arrebatado por Isildur, de las mismas manos de Sauron.
Frodo: Bilbo lo encontró... en la caverna de Gollum...
Gandalf: Durante 60 años el anillo permaneció en silencio, en poder de Bilbo, prolongando su vida, postergando su vejez... Pero ya no Frodo. El mal se revuelve en Mordor. El Anillo ha despertado, ha oído la llamada de su dueño.
Frodo: ¡Pero le derrotaron! ¡Sauron fue aniquilado!
Gandalf: No, Frodo. El espíritu de Sauron perduró. Su fuerza vital está ligada al Anillo y el Anillo sobrevivió. Sauron ha vuelto, sus orcos se han multiplicado, su fortaleza de Barad-dûr vuelve a erguirse en la tierra de Mordor. A Sauron le basta este Anillo para cubrir las tierras de una segunda oscuridad. Lo está buscando, lo busca, todo su pensamiento está puesto en él, pues añora por encima de todo volver a las manos de su dueño. Son un todo, El Anillo y el Señor Oscuro Frodo, nunca debe encontrarlo.
Frodo: De acuerdo. Lo guardaremos, lo ocultaremos y no se hable más de él. Nadie sabe que esta aquí, ¿verdad? ¿Verdad, Gandalf?
Gandalf: Hay otro que sabe que Bilbo tenía el Anillo. Busqué por todas partes a la criatura Gollum, pero el enemigo lo encontró antes. No sé cuanto tiempo lo torturaron... pero entre interminables gritos y confuso balbuceo, distinguieron dos palabras...
Gollum: ¡¡Comarca!! ¡¡Bolsón!!
Frodo: ¿Comarca? ¿Bolsón? ¡Eso los conducirá aquí!
Hobbit: ¡Quién anda ahí!
Frodo: Cógelo Gandalf ¡Llévatelo!
Gandalf: No, Frodo...
Frodo: ¡Debes quedártelo!
Gandalf: No puedes ofrecerme este Anillo.
Frodo: ¡Pues te lo estoy dando!
Gandalf: ¡No... me tientes Frodo! No quiero ni tocarlo... Ni siquiera para esconderlo. Entiéndelo Frodo, utilizaría este Anillo con ánimo de hacer el bien, pero conmigo adquiriría un poder desatado y terrible de imaginar.
Frodo: ¡No puede quedarse en la Comarca!
Gandalf: ¡No! No debe.
Frodo: ¿Qué debo hacer?
Gandalf: Partir, ¡y cuanto antes!
Frodo: ¿A dónde? ¿A dónde voy?
Gandalf: Sal de la Comarca. Ve a la aldea de Bree.
Frodo: ¿Y que harás tú?
Gandalf: Te estaré esperando, en la Posada del Poney Pisador.
Frodo: ¿El Anillo estará seguro allí?
Gandalf: No lo sé Frodo, no tengo respuesta. Debo ver al decano de mi orden, es sabio y poderoso. Confía en mi Frodo, él sabrá que hacer. Debes renunciar al apellido Bolsón, pues ese nombre no es seguro fuera de la Comarca. Viaja sólo de día, y evita los caminos.
Frodo: Puedo atravesar los campos fácilmente.
Gandalf: Mi querido Frodo... Los Hobbits son criaturas sorprendentes, puedes aprender todas sus costumbres en un mes, y después de cien años, aún te sorprenden.
¡Agáchate!
¡Rayos y centellas! ¡Samsagaz Gamyi! ¿Has estado fisgoneando?
Sam: ¡No estaba fisgoneando señor, no! Sólo cortaba el césped bajo la ventana, si usted me entiende.
Gandalf: Un poco tarde para cortar césped, ¿no crees?
Sam: Oí unas voces.
Gandalf: ¡Qué oíste! ¡Habla!
Sam: ¡Nada importante! Algo acerca de un Anillo y un Señor Oscuro y algo sobre el fin del mundo, pero por favor señor Gandalf no me haga daño. ¡No me convierta en un monstruo!
Gandalf: No... más bien no... he pensado en darte mejor uso...
Vamos Samsagaz ¡date prisa!
Tened cuidado los dos. El enemigo tiene muchos espías a su servicio, aves, bestias...
¿Está seguro? Nunca te lo pongas, pues los siervos del Señor Oscuro serán atraídos por su Poder. Recuerda siempre Frodo, que el Anillo intenta volver a su dueño. Desea ser encontrado.
Sam: ¡Se acabó!
Frodo: ¿Se acabó que?
Sam: Si doy un paso más, será lo mas lejos que he estado de mi hogar en mi vida.
Frodo: Vamos Sam. Recuerda lo que Bilbo solía decir ...
Bilbo (voz en off): es peligroso, Frodo, cruzar tu puerta, pones tu pié en el camino y si no cuidas tus pasos, nunca sabes a donde te pueden llevar...
Saruman: El Humo se eleva de nuevo en el Monte del Destino. La hora se acerca, y Gandalf el Gris cabalga hacia Isengard en busca de mi consejo. Pues para eso has venido ¿no es así? viejo amigo...
Gandalf: Saruman.
Saruman: ¿Estás seguro de eso?
Gandalf: Sin duda alguna.
Saruman: El Anillo de Poder ha sido hallado.
Gandalf: Todos estos largos años ha estado en la Comarca, delante de mis narices...
Saruman: Y no tuviste ojos para verlo. Tu pasión por la hierba de los Medianos sin duda ha enturbiado tu mente.
Gandalf: Pero aun hay tiempo el suficiente para combatir a Sauron, si actuamos con presteza.
Saruman: ¿Tiempo? ¿Cuánto tiempo crees que tenemos? Sauron ha recuperado mucha de su fuerza perdida; aún no puede hacerse corpóreo, pero su espíritu no ha perdido su poder. Confinado en su fortaleza, el señor de Mordor lo ve todo. Su mirada atraviesa nubes, sombras, tierra y carne. ¿Sabes de lo que hablo, Gandalf? Un gran Ojo sin párpado, rodeado de llamas...
Gandalf: Sí, Sauron.
Saruman: Está atrayendo todo el mal hacia él. Muy pronto habrá reclutado un ejercito suficiente para atacar la Tierra Media.
Gandalf: Y tú lo sabes... ¿Cómo?
Saruman: Lo he visto.
Gandalf: Un Palantir es arma peligrosa, Saruman.
Saruman: ¿Por qué? ¿Por qué hemos de temer usarlo?
Gandalf: No todas las piedras videntes corrieron la misma suerte; no sabemos quien más podría estar mirando.
Saruman: La hora está más avanzada de lo que piensas. Las tropas de Sauron han emprendido ya la marcha. Los Nueve ha partido de Minas Morgul.
Gandalf: ¿Los Nueve?
Saruman: Cruzaron el rió Isen en la pascua de Verano, vestidos de Jinetes Negros.
Gandalf: ¿Estan en la Comarca?
Saruman: Encontraran el Anillo y destruirán a su portador.
Gandalf: ¡Frodo!
Saruman: ¿No creerás en serio que un hobbit puede torcer la voluntad de Sauron? Nadie puede hacerlo. Contra el poder de Mordor no hay victoria posible. Debemos unirnos a él, Gandalf. ¡Debemos unirnos a Sauron! Sería lo más sabio, amigo mío...
Gandalf: Dime, amigo... ¿Cuándo abandonó Saruman el Sabio, la razón por la locura?
Saruman: Te he dado la oportunidad de ayudarme libremente, pero tú has elegido la senda del dolor...
Sam: ¡Sr. Frodo! ¡Creí que le había perdido!
Frodo: ¿De que hablas?
Sam: Es por algo que dijo Gandalf.
Frodo: ¿Qué dijo?
Sam: No le pierdas de vista Sam Gamyi. Y no pienso hacerlo.
Frodo: Sam, seguimos en la Comarca, ¿qué podría ocurrir?
Pippin: ¡Frodo! Merry, es Frodo Bolsón.
Merry: ¡Hola, Frodo!
Sam: ¡Apártate! Levántese Sr. Frodo.
Frodo: ¿A qué viene esto?
Merry: Sujeta.
Sam: ¡Habéis entrado en el huerto de Maggot!
Maggot: ¡Eh os conozco! ¡Fuera de mi huerto! ¡Salid de ahí Golfos!
Merry: No sé porqué se enfada tanto, por dos zanahorias...
Pippin: Y unos repollos... y los tres sacos de patatas de la semana pasada... y los champiñones de la semana anterior!
Merry: Sí Pippin, en mi opinión, ¡está exagerando claramente! ¡Corred!
Pippin: ¡Huh! ¡Por los pelos!
Merry: Creo que se me ha roto algo...
Sam: Fíate de un Brandigamo y un Tuk.
Merry: ¿Qué? ¡Ha sido un desvío! ¡Un atajo!
Sam: ¿Un atajo a dónde?
Pippin: Mirad, ¡setas! Cuántas setas. Qué buenas. Qué bien huelen...
Frodo: Deberíamos salir del camino.
¡Salid del camino! ¡Rápido!
Sam: Silencio.
Merry: ¿Qué era eso?
Merry: ¿Ves algo?
Frodo: ¡Nada!
Pippin: ¿Qué ocurre?
Merry: Ese Jinete Negro buscaba algo... o alguien, ¿Frodo?
Pippin: ¡Agacháos!
Frodo: Debo dejar la Comarca. Sam y yo vamos a Bree.
Merry: Ya sé. La balsadera de Gamoburgo, ¡seguidme!
¡Corred! ¡Por aquí! ¡Seguidme! ¡Frodo, aprisa!
¡Desata la soga Sam!
Hobbits: ¡Corre Frodo! ¡Date prisa! ¡Corre! ¡Salta Frodo! ¡Salta!
Frodo: ¿Cuánto hay hasta el próximo paso?
Merry: El puente del Brandivino, 20 Millas.